

Hoy hablaré de las redes sociales, algo de lo que casi nunca se habla en profundidad ya que nadie se ha molestado en hablarnos sobre ellas detalladamente y porque nosotros (los jóvenes) no solemos mirar más allá; un hecho algo insólito la verdad, ya que, desde mi punto de vista, las redes sociales se han convertido en una realidad más de éste tiempo y sobre todo de la juventud . Ciertamente se han convertido en una parte más de nuestro día a día, al igual que messenger o los móviles, de la que prácticamente todo el mundo es partícipe (sí, yo también, pero, ¿quién no?) y que sí, tiene sus ventajas, esas que todos los que estamos registrados en ellas conocemos: Puedes comunicarte con otras personas, compartir fotos, crear uno de esos siempre socorridos eventos para , por ejemplo,organizar in extremis la cena de reencuentro con la gente de tu clase de hace dos años o pedir los deberes a un compañero de clase sin tener que gastar dinero en un sms.
Tras estas ventajas innegables, está la otra cara de las redes sociales, una cara cuanto menos inquietante, tan inquietante como que todo el mundo pueda saber lo que pasa en tu vida, o lo que es peor, que haya gente que se preocupe de que todo el mundo se entere de lo que pasa en su vida; gente que ve en las redes sociales, lugar donde en realidad no tienes un contacto directo con la gente con la que tratas, la posibilidad de crearse una identidad distinta, de empezar de cero y conseguir un estatus social, o bien la obligación de mantener el que ya tienen a base de dar acceso a su perfil a cientos de "amigos".
Esta obsesión por darse a conocer a lo desconocido, más corriente en gente joven, llega hasta el extremo de poder encontrar fotos de chavales prácticamente desnudos colgadas por ahí. Yo me inclino a suponer que lo hacen porque en realidad no saben qué clase de gente puede tener acceso a ellas, lo que nos lleva a otro punto de las redes sociales, su supuesta privacidad.
Hay que tener presente, por increíble que parezca, que la gente se entrega a las redes sociales como se entregaría a su mejor amigo, contándole lo que ha hecho el fin de semana, los problemas con su grupo de amigos, etc. como si no fuese consciente de que esas cosas quedan visibles para todo el mundo en la mayoría de las ocasiones; y algunos pensarán: "Eso no es cierto, sólo lo ven mis amigos, la gente a la que yo doy acceso. Yo controlo quién ve y quién no ve mi perfil", a lo que hay que preguntarse si esa afirmación es realmente verdadera, porque, ¿de verdad le contarías todo eso a tus tuentiamiguitos?, y ser sinceros a la hora de admitir que todos damos acceso a nuestros perfiles a gente que sí, que nos es conocida, pero con la que no tenemos confianza o relación alguna, y a la que ni por asomo acudiríamos en un mal momento.
Eso en el mejor de los casos, porque todo el mundo sabe que "hecha la ley, hecha la trampa", y que hay mucha gente que sabe como saltarse las barreras de la privacidad y acceder a nuestros datos más personales, incluso los hay que comparten esa información públicamente.
Esta facilidad para obtener datos ajenos nos lleva a la última de las cosas que han traído consigo las redes sociales. En realidad llegó con las nuevas tecnologías, internet, móviles, etc. y su facilidad para conseguir que la información pueda llegar a miles de personas prácticamente al instante. Me estoy refiriendo el acoso en la red, y más concretamente al acoso en las redes sociales.
Las redes sociales propician las circunstancias idóneas para que se dé: si sumamos la facilidad para conseguir información personal, la facilidad de divulgación de la misma, y la facilidad para crear un perfil falso y actuar desde él, tenemos el caldo de cultivo perfecto para las situaciones de acoso o de discriminación.
La única solución posible que veo a todo esto es que se hable más de ello a la gente, porque verdaderamente son muchos quienes no tienen idea de lo que pasa cuando suben información o datos personales a una red social, y acotar los términos de privacidad de las redes sociales, dándoles verdadera privacidad a los usuarios. También hace falta algún tipo de sistema de identificación de usuarios verdaderamente fiable para evitar la creación de perfiles falsos y que gente demasiado joven (me refiero a niños, que también tienen a su alcance las redes sociales) y por tanto más vulnerable pueda tener acceso libre sin conocimiento de los padres.
Para finalizar quería adjuntar un par de videos sobre el tema creados por la Agencia de protección de datos de la comunidad de Madrid:
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